
La doble moral o doble cara como se le conoce popularmente es más común de lo que nos podemos imaginar en nuestra sociedad.
Cada día miles de personas salen a sus trabajos, a sus centros de estudio, lugares de reunión y finjen algo que no son por guardar las apariencias, por el que dirán.
La doble moral implica tener un arma de doble filo y en cualquier momento ser descubierto, implica poner en riesgo sentimientos, amigos, trabajo, sueños y deseos. Tememos ser quienes somos por el miedo al rechazo.
La doble moral implica tener un arma de doble filo y en cualquier momento ser descubierto, implica poner en riesgo sentimientos, amigos, trabajo, sueños y deseos. Tememos ser quienes somos por el miedo al rechazo.
La sociedad nos ha impuesto creencias y costumbres que nos tiene maniatados y no nos permite ser felices. Uno de los tantos ejemplos es la problemática que vive la comunidad gay en nuestro país. Muchos de ellos tienen que vivir una doble vida para no sufrir el desprecio y la burla de la sociedad.
Otro ejemplo sería el de la tecnología, la cual nos abre puertas para descubrir un mundo nuevo de información, este es el caso de la Internet. Ésta nos ha permitido conocer todo lo que nos rodea y más. Tocamos nuevamente el tema de la doble moral, por que si bien es cierto, la Internet nos muestra sitios donde se encuentra pornografía, lugares para los pedófilos, o donde conocer mujeres y hombres, es ahí donde nuestra ciudadanía miente al decir que no le gusta o no lo hace y secretamente visita estos lugares.
Debemos tratar que conforme pasa el tiempo nuestras nuevas generaciones crezcan y tengan un pensamiento más libre, sin tabúes y con una visión más firme, sin importar lo que opinen los que estén a nuestro alrededor y así tener una vida más feliz.
